viernes, 30 de octubre de 2020

El profesor Aldo.

Les comparto mi calaverita literaria dedicada al profesor Aldo.


 

 


El principito.

 

El principito.

·                    Primer momento.

Para comenzar debo admitir que mi idea principal era leer el libro en dos días, pero cuando comencé a leerlo, me gustó tanto que no me di cuenta y cuando menos pensé estaba terminando de leer la última hoja.

A medida que iba leyendo y algo me parecía importante, lo subrayaba para luego retomarlo al momento de redactar.

 

Comienza pidiendo perdón por haber dedicado ese libro a las personas mayores y dando su opinión acerca de ellas, luego dice que todos fuimos niños primero, aunque a veces se nos olvide. Partiendo de ahí, puedo suponer que se refiere a cómo influyen los comentarios de una figura adulta en tu desarrollo, ya sea de manera positiva o negativa. Ya que él, debido a los comentarios de las personas mayores, abandono el dibujo.

 

Luego habla sobre las puestas de sol, y como uno cuando está verdaderamente triste las disfruta. Y es algo que me sucede a mí, lo que más disfruto es ver una puesta de sol, pero cuando me siento triste, cansada o preocupada le veo más sentido, aprecio mejor sus diferentes colores, su intensidad y eso hace genera paz dentro de mí.

 

Una de las frases que más me gusto fue “Si amas a una flor, basta que la mires para ser dichoso”. Es algo tan verdadero, si relacionamos la flor en la vida real todas las personas somos una flor, tan contradictorias y orgullosas que podemos llegar a pensar que no sabemos amar por una desilusión. Tan ingenuas al pensar que podemos defendernos solas, sin necesitar de alguien que cuide de nosotras.

 

A media que pasaba cada planeta puedo suponer que nos íbamos encontrando con los tipos de personas que habitamos la tierra. Somos seres tan diferentes; maneras de pensar, de actuar, de reaccionar, de relacionarnos. Me dejo lecciones sobre que solo hay que pedirle a cada uno, lo que él puede dar, en el caso del primer planeta. En el caso del segundo, que no solo debemos pensar en nosotros mismos. En el tercero que realmente nos esforcemos por cumplir lo que queremos. Sobre el cuarto, que no seamos envidiosos y que, si algo no te es útil, no se lo quites a otra persona. En el quinto planeta, me di cuenta que por más ocupada que este, debo de preocuparme por mí, darme un pequeño momento para mi durante el día. El sexto planeta me ayudo a entender que no puedes depender de los demás para lograr un objetivo, nadie mejor que tú como líder.


Cuando el principito está a punto de morir y le explica que tendrá una estrella que nadie más tiene, recordé el momento en que mi abuelita me dijo que cuando ella falleciera la iba a encontrar en los relámpagos. Aunque es una situación triste, te da cierta paz saber que sigue ahí.

 

·         Segundo momento.

Aunque a medida que iba leyendo el libro, me iba imaginando los diversos escenarios, el ver la película me ayudo un poco más a complementar las ideas que tenía y así poder reconstruir nuevamente mis escenarios. Agregándole detalles como la manera en la que se trasladaba de planeta volando sobre un ave; a la rosa que se le cayó un pétalo en el momento que comenzó a llorar, simulando una lagrima; el momento de llegar al primer planeta y el Rey tenia bordado en su capa un montón de estrellas como referencia a que él decía que las estrellas lo obedecían; cuando llego el momento del planeta con la persona vanidosa, nunca me la imagine con el espejo en la mano; en el tercer planeta había grandes números y signos matemáticos que ocupaban la parte superior de dicho planeta, al igual que en el cuarto pero en este caso eran libros y hojas.

 

También pude notar detalles sobre la madriguera donde vivía el zorro y como se escondía del principito alrededor del manzano. Y el abrazo entre los dos, con el fondo totalmente amarrillo fue un detalle que no me imagine, pero se me hizo muy lindo.

 

Sin duda, me ayudó mucho más en el aspecto visual.

 

·         Tercer momento.

En el primer video que se titula “El principito, 21 lecciones para ser feliz en un mundo de adultos”. Nos muestra como su nombre lo dice, las lecciones que trae consigo este libro.

Me dejo varias lecciones, pero hay dos que para mí son muy importantes y esenciales.

La primera es sobre “Domesticar” y me parece sumamente interesante porque es verdad, en el entorno en el que nos desarrollamos podemos rodearnos de miles de personas, pero para nosotros son uno alguien más. En cambio, al crear un vínculo con alguien, lo encontramos único, porque a medida que lo conocemos y se vuelve parte de tu vida, no existe nadie más que pueda ocupar ese lugar en tu corazón.

El segundo punto habla sobre “Solo con el corazón se puede ver bien” es una realidad algo triste, ya que todos hemos juzgado algo sin saber el trasfondo de este. Y nos dice que, escuchando nuestro corazón y nuestro niño interno, podremos escuchar bien.


En el segundo video que se titula “EL PRINCIPITO - ANÁLISIS”. Me ayudo a obtener conocimientos sobre el autor. Fue escrita por Antoine de Saint un francés escritor y aviador. Participo en la segunda guerra mundial contra los nazis. Y en el año de 1944 se encontraba realizando un vuelo de reconocimiento cuando su avión cayó al mar, los restos del avión se encontraron casi 60 años después y no se supo más sobre este autor.

Sobre la obra, nos hace darnos cuenta que es una metáfora de la vida. Nos señala el amor, la amistad, el poder, las personas vanidosas, adictos, faroleros y los hombres de negocios.

Me llamo mucho la atención que se hablara sobre la representación de los baobabs que representan a los nazis, que quería destruir el mundo.

Y sobre todo la frase “Es una locura odiar a todas las rosas porque una te pinchó”. Si alguna vez intentamos algo y no logramos un resultado favorable no debemos de darnos por vencidos, debemos de seguir. Si alguna persona nos hizo daño, no significa que todos lo harán.

 

·         ¿Qué aprendí?

Me hubiera encantado haber leído este libro cuando era niña, tal vez no hubiera podido comprender las mismas cosas que en este momento, pero sin duda hubiera marcado un antes y un después.

La lección que considero más importante es que nunca se nos olvide que todos en algún momento fuimos niños, que tuvimos ese gran corazón y que fuimos seres ingenuos. Siempre hay que estar en contacto con el niño que llevamos dentro, ese niño que antes de juzgar, ve con el corazón.

A veces nos detenemos hacer cosas solo porque “Ya estamos grandes”, nos volvemos seres aparentes y realmente no vamos en busca de nuestra felicidad por el simple motivo del que dirán de nosotros.

Seamos felices y comencemos a valorar los regalos que nos da la vida, en mi caso, las hermosas puestas de sol, hoy tienen otro motivo más para admirar.

Valoremos el amor y la amistad, tratemos siempre de no volvernos esos seres vanidosos, adictos, hombres de negocios o faroleros.

Espero en unos años volver a leer este libro, tal vez el tipo de vida o las experiencias que tenga hasta ese momento, me hagan tomarle un sentido diferente al de hoy.


 

Amado Nervo.

Vida estamos en paz.

 

Pude encontrar diferentes géneros musicales, con diferentes ritmos y tiempos. El que podría considerar de mis favoritos fue a través de la interpretación de Pablo Milanés. Me pareció que el acompañamiento de la música le quedaba muy bien, es un ritmo sube, acompañado de los instrumentos exactos, una combinación perfecta para interpretar ese poema de amor y agradecimiento a la vida.

 

Pude darme cuenta en los comentarios de los diferentes géneros musicales que vi, que es muy cierta la frase “El gusto se rompe en géneros” tal vez a mí, que me gusta más el ritmo de balada romántica, me pareció muy lindo el trabajo del señor Pablo Milanés, pero mientras hacia la tarea, mi hermano me estaba acompañando y le gusto más una versión un poco más ranchera/banda. Dicen exactamente lo mismo, solo que el acompañamiento musical genera que cada uno de nosotros lo adaptemos dependiendo de nuestro gusto musical.

 

Me parece muy interesante como al musicalizar poemas podemos generar que el público un mayor significado, pienso que el acompañamiento de la música nos ayuda a conectar más con nuestras emociones porque estamos más acostumbrados a escuchar música que a interpretar poemas. Pensamos que los poemas solo son cursis y para gente enamorada, cuando no es así, la poesía nos ayuda a expresarnos y transmitir nuestras ideologías, creencias, sentimientos o emociones al igual que las canciones.

 

Por ejemplo, al principio cuando estaba escuchando el poema que habla sobre celebrar la vida y existencia, recordé la canción llamada “Vivir mi vida” de Marc Anthony, tal vez no es el mismo estilo y romanticismo del autor al escribir ese bello poema, pero el compararlo con la interpretación acompañada de música, si podemos decir que se asemeja con él, ya que son los estilos musicales muy parecidos y logramos identificarnos un poco más.



Fátima.

Fátima Cecilia Aldrighett Antón de siete años de edad, desapareció el 11 de de febrero al esperar a su madre al salir de clases. Cuatro días...